Flanqueada por el Cerro del Higuerón y bendecida por la Ermita de Nuestra Señora de Los Santos. Vestidos de grana y oro, entramos en la dehesa extremeña a toque de clarín y tamboril. En consecuencia decidimos disfrutar del toro en estado natural como insignia nacional que por antonomasia representa este animal. Eso sí, lo viviremos en libertad en el campo antes de su tradicional faena.

Táliga, entre España y Portugal.

Dicen que hasta el rabo todo es toro, pero Táliga es algo más. Española de pura cepa, perteneció durante siglos a nuestra vecina Portugal, cuya influencia queda reflejada en algunas de sus arquitecturas. Destacamos la Iglesia Parroquial de la Asunción, realizada en mampostería encalada, con los esquinazos de sillería y torre de un solo cuerpo y poca altura, que encaja de forma poco habitual en la nave, revelando los rasgos de influencia portuguesa en toda su construcción.

Decir Táliga es decir Dehesa Extremeña.

Llegar al Valle de Táliga, es entrar en la dehesa extremeña, en el monte mediterráneo. Muchos de sus parajes, entre encinas y alcornoques, harán detenernos para contemplar su definida diversidad ecológica. No es difícil avistar en su entorno, Buitres Leonados y Negros, Águilas Calzadas, Reales y con suerte la sorprendente Imperial. También Cigüeñas Negras y otros alados de nuestra dehesa.

Táliga, Bos Taurus.

Pero lo que realmente la distingue es el Bos Taurus, El Toro Bravo. A medida que te vas acercando a Táliga puedes observar su majestuosa presencia en libertad. Podrás remontarte a sus orígenes en semejantes parajes, donde podrás inmortalizar esa imagen que todos perseguimos. Es decir, fotografiar al morlaco bebiendo en la charca, peleando con su hermano de camada o ante una puesta de sol, mientras posa bajo imponente encina.

Para profundizar en el conocimiento de su bravura, cada primavera en Táliga te esperamos en Festival Gastronómico Dehesa y Toro. Si en un alto del certamen, te decides a hacer una pausa y disfrutar de un rabo de toro estofado y un buen pitarra, aunque no te guste la lidia del toro, terminaras diciendo “ole, ole y ole”.

Con Naturalmente Badajoz en Táliga, descubrirás secretos que cuando te pregunten dirás: “¿A dónde vas?… ¡a los toros!… ¿de donde vienes?… de los toros”.